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Aumentan los casos de alergia al polen por Cipreses

Miércoles, 17 Enero, 2018 Comentarios
  • La frecuencia de alergia por este tipo de árbol, cada vez más usado en jardines particulares, se sitúa entre el 20% y el 40%
  • El recuento de polen ambiental es mayoritario los meses de enero, febrero y marzo
  • En ciudades como Madrid y Barcelona, entre el 40 y el 50% de alérgicos al polen está sensibilizado con los Cipreses

Aunque es habitual que las alergias a pólenes se desarrollen durante la primavera, este tipo de reacciones alérgicas también se presenta en invierno. Así lo explica la Dra. Inmaculada Herrera, Médico Especialista en Alergología de Clínica Creu Blanca.

“Estas alergias se producen -explica la Dra.- tanto por árboles que polinizan en esta época, como por plantas de polinización multi estacional y por antígenos contaminantes de interiores”. La principal fuente de polen alergénico en meses de invierno son los árboles cipreses, un tipo de árbol cada vez más usado en urbanizaciones y jardines particulares. “Debido a este uso- señala la Dra.- la alergia al polen de Cupresáceas (familia a la que pertenece el Ciprés) es cada vez más frecuente”. Se estima que la frecuencia de alergia el polen (Polinosis) por Cupresáceas se sitúa entre un 20 y un 40%. En ciudades como Madrid y Barcelona, entre el 40 y el 50% de alérgicos al polen está sensibilizado con los Cipreses.

La polinización de Cupresáceas se puede extender de noviembre a marzo, pero el recuento de polen ambiental es mayoritario en los meses de enero, febrero y marzo, siendo además los días secos y soleados en los que el polen ambiental es mayor. Otros árboles y plantas que liberan polen al ambiente en meses de invierno son el Fresno, el Aliso, el Avellano, el Álamo, el Chopo, la Artemisa, el Sauce y la Parietaria.

“Pero los pólenes no son los únicos culpables de las alergias en invierno”, señala la Dra. Durante esta estación las casas suelen estar menos soleadas y menos ventiladas. Esto, junto al uso de calefacciones, provoca un aumento en la concentración de ácaros, hongos y antígenos de animales; un ambiente que puede provocar un empeoramiento en pacientes alérgicos.


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